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PAMPLONA EXPRÉS

lunes, 19 de octubre de 2026

Opinión

¿Estamos convirtiendo las residencias en hospitales?

· 2 MIN DE LECTURA

Cuando una persona mayor entra en una residencia, no deja de ser una persona para convertirse en un paciente. Sin embargo, cada vez resulta más necesario preguntarnos si estamos dando demasiada importancia a la enfermedad y a los tratamientos médicos, dejando en un segundo plano aspectos como la autonomía, las emociones, las relaciones sociales y el bienestar.

Como estudiantes de Enfermería, nos preocupa especialmente la medicalización de las residencias. La atención sanitaria es imprescindible, pero el problema aparece cuando los medicamentos se convierten en la principal respuesta ante situaciones que también podrían abordarse mediante el acompañamiento y una atención más individualizada.

Las enfermeras tienen un papel fundamental, ya que mantienen un contacto cercano y continuo con los residentes. Pueden detectar que detrás de una alteración de conducta puede haber dolor, miedo, soledad, aburrimiento o alguna necesidad que no está siendo atendida. Para ello, necesitan tiempo y recursos suficientes.

Una residencia debería ser también un lugar para vivir: mantener rutinas, relacionarse, participar en actividades y conservar la mayor autonomía posible.

Por eso, desmedicalizar no significa cuidar menos, sino ampliar nuestra forma de entender los cuidados. Una persona mayor necesita recibir la atención sanitaria que corresponda, pero también ser escuchada, acompañada y respetada.

La pregunta es: ¿Queremos residencias centradas únicamente en tratar enfermedades o espacios donde las personas mayores puedan seguir viviendo con autonomía y dignidad?

Porque cuidar no es solamente tratar una enfermedad. Cuidar también es escuchar, acompañar y permitir que una persona siga siendo protagonista de su propia vida.

Irati Asurmendi Labiano, Nagore Aquerreta de Gracia, Anne Salinas Baztan y Joelle Chica Sesma

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