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PAMPLONA EXPRÉS

miércoles, 9 de septiembre de 2026

Navarra

El incendio más duradero de la historia reciente de Navarra: por qué el fuego de Peña Gazpar se resiste a desaparecer

El incendio declarado el 14 de agosto en Peña Gazpar, en Urzainqui, se ha convertido en el fuego de mayor duración de la historia reciente de Navarra. Aunque fue dado por controlado el 4 de septiembre, los equipos de extinción han continuado trabajando sobre puntos calientes. La complicada orografía, la sequía y la capacidad del fuego para permanecer oculto en la vegetación explican su excepcional duración.

Redacción Pamplona Exprés · · 3 MIN DE LECTURA

El incendio más duradero de la historia reciente de Navarra: por qué el fuego de Peña Gazpar se resiste a desaparecer
CatrielGB - CC Wikimedia

El incendio forestal declarado el 14 de agosto en Peña Gazpar, en el término de Urzainqui, se ha convertido en el de mayor duración de la historia reciente de Navarra. El fuego, originado por un rayo, lleva semanas condicionando el trabajo de los servicios de emergencia por una combinación especialmente complicada de sequía, terreno escarpado y combustible forestal. El Guarderío de Medio Ambiente del Gobierno de Navarra atribuye esta duración excepcional a tres factores: meteorología, orografía y combustible.

El incendio fue dado por controlado el 4 de septiembre, aunque eso no implica que esté extinguido: el dispositivo logró perimetrarlo y trabaja ahora sobre los puntos calientes que aún permanecen activos bajo la superficie.

Un rayo en Peña Gazpar

El fuego comenzó el 14 de agosto en un entorno próximo a los términos de Garde, Roncal e Isaba. Un pastor dio la voz de alarma al detectar humo en una zona elevada de la montaña, y desde el primer momento la intervención se vio condicionada por la dificultad de acceder al lugar por tierra. El incendio llegó a controlarse en su evolución inicial, pero sufrió varias reactivaciones; la más importante, el 31 de agosto, cuando superó el perímetro por uno de sus flancos y obligó a reforzar el dispositivo con brigadas terrestres y medios aéreos. El 4 de septiembre volvió a darse por controlado tras varios días de trabajo sobre los puntos calientes.

Un terreno que dificulta el acceso

Peña Gazpar presenta fuertes pendientes y elevada rocosidad, lo que complica el acceso de vehículos de extinción. Buena parte de la intervención se desarrolló con herramientas manuales por tierra y medios aéreos sobre las zonas más inaccesibles. Para facilitar el acceso se recurrió incluso a un bulldozer, que abrió caminos para acercar autobombas forestales y establecer líneas de mangueras en la creación del perímetro.

Combustible que arde bajo tierra

La vegetación de la zona —pinos vivos y muertos, enebros, arbustos, pastizal de montaña y una importante acumulación de acículas y hojas secas— añade otra capa de dificultad. Cuando el fuego alcanza árboles de mayor tamaño puede generar focos de gran intensidad, pero buena parte del problema está en el suelo: las acículas y restos vegetales secos permiten una progresión lenta por el mantillo, y los elementos incandescentes pueden rodar por las pendientes y originar nuevos focos más abajo. Los tocones, además, pueden mantenerse calientes durante días y reactivarse, lo que explica por qué un incendio puede parecer controlado en superficie y seguir exigiendo vigilancia.

La sequía también juega un papel

Según el Guarderío de Medio Ambiente, el verano está siendo anormalmente seco en distintas zonas, incluido el Pirineo: los pastos están agostados y los niveles de humedad del combustible son bajos desde junio. La ausencia de precipitaciones relevantes y las temperaturas elevadas han dejado más vegetación disponible para alimentar el fuego, lo que ayuda a explicar por qué un incendio originado por un único rayo ha podido prolongar semanas la fase de extinción.

Un dispositivo con varios cientos de efectivos

El 1 de septiembre, el operativo contaba con brigadas de distintos parques de bomberos, la Brigada Helitransportada de Incendios Forestales, técnicos y efectivos del Guarderío de Medio Ambiente, maquinaria pesada, personal de Protección Civil y cuatro medios aéreos. El 4 de septiembre se consiguió una evolución favorable que permitió volver a declarar el incendio controlado, aunque el trabajo sobre los focos calientes ha continuado desde entonces.

Que un incendio esté "controlado" significa que los equipos han contenido su propagación dentro de un perímetro, no que no queden puntos calientes. En Peña Gazpar, esa fase de vigilancia se ha prolongado de forma excepcional por las condiciones del terreno y la capacidad del fuego para mantenerse activo en tocones y restos vegetales.

Fuentes: Europa Press, Diario de Navarra.

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